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Eduardo Lucio Molina y Vedia
Argentino en México
Si nada hay cierto
(vacía apariencia)
quedan pocas,
sustanciales cosas:
el guarismo,
la gracia con que se atraen
dos cuerpos en el espacio,
el trazo ficticio de la palabra,
sueños de utopía
la compartida a/ventura.
Tres catorce dieciséis abrazos
cierran
la triste misión de la circunferencia,
intento fallido en que fulguran
las estelas perdidas de la ausencia.
Cuando entrega al ojo de luz
su despejada esbeltez,
plegada en vertical,
la frágil y severa
estructura
irrumpe en desafío.
Abierta a su esplendor
dobla la apuesta aciaga,
arco de lucidez,
serena,
madura belleza.
Su voz matemática,
indiscutible,
es un hueco pleno de sentido.
Los palomares urbanos
albergan tales maravillas.
Se parece al número pi,
una sufrida y atareada cifra
donde transcurre el tiempo.
De Río mar adentro. 1ª edición: floricanto, 2000.
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